¿Estudias o viajas? | 3 Con las maletas a cuestas

¿Estudias o viajas? | 3 Con las maletas a cuestas

Cristina, del blog @3conlasmaletasacuestas, es una entusiasta de los viajes. Si no lo sabías, no te costará mucho darte cuenta pues, solo le hacen falta un par de párrafos para transmitir su pasión y ganas de coger las maletas para recorrer mundo.

Pero esto no nos lo dice de forma directa, sino que el post de hoy se centra mucho en la neuroeducación. Y pensarás: ¿por qué? Cristina nos explica la relación entre esta ciencia y viajar, que a priori puede no ser tan evidente. Relaciona de una manera sorprendente ambos conceptos y nos hace entender cómo funcionan de manera paralela pero sinérgicamente. Este es, sin duda, un post muy interesante que no te va a dejar indiferente. 

Desde un punto de vista totalmente personal, y casi como una amiga, Cristina comienza contándonos en qué se inspiró para escribir el texto a continuación:

Pues sí, los que nos habéis leído alguna vez ya sabéis que lo del copywriting “viajero” no es lo nuestro. 

Qué título ponerle a un post en un blog colaborativo en el que te hace mucha ilusión participar porque te dejan contar lo que quieres y amas es un abismo al que saltar. ‘Los cinco mejores…’, ‘los imprescindibles para…’, ‘el mejor lugar en el que…’ no, no me gustaba ninguno. 

Así que yo he pensado: ¿quién nos va a leer? Familias. ¿De qué edad? De la edad en la que la frase ‘¿estudias o trabajas?’ solo les puede traer una sonrisa a la cara. ¿Y qué quieres contarles? Pues que si estudias (sea cual sea tu edad) y viajas (sea cerca o lejos), os vais a regalar un recuerdo imborrable como familia.

Y ¿por qué? Pues porque hay muchísima documentación científica en neuroeducación que dice que “viajar tiene todos los ingredientes para aprender”. Bueno, no lo dice así exactamente; sería más parecido a algo como: Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor. – Albert Einstein.

O si quieres algo más técnico cualquiera de las publicaciones de los geniales autores de “Escuela con cerebro” te servirán para profundizar en la temática neuroeducativa y aplicarla al enfoque viajero. 

Pero ya sé lo que estás pensando, ¿y no puedes hacerme un resumen de menos de dos minutillos de lectura para cuando este fin de semana me plantee salir por la puerta de casa? ¡Pues claro!, ese es el objetivo de este post. 

Te lo cuento en: “Ocho pistas para #aprenderviajando y la DEFINITIVA de regalo”. ¡Vamos a ellas!: 

  1. El cerebro es plástico
  2. Las emociones son clave para aprender
  3. Jugar es fundamental para el aprendizaje
  4. Moverse es bueno para asimilar nuevos conocimientos
  5. La repetición de procesos mejora la memoria 
  6. Los seres humanos somos seres sociales
  7. A nuestra atención le fascinan las cosas nuevas 
  8. La expresión artística nos ayuda en los procesos cognitivos
  9. La DEFINITIVA… al final, para que te leas lo demás ☺ 

Vamos ahora a ver si es verdad que #aprenderviajando lo cumple:

¿Qué significa que el cerebro es plástico? Pues que en contra de lo que se pensaba, nuestro cerebro sí regenera neuronas. Eso de que tenías 5 y perdiste 3 y hala a fastidiarse… pues no. Nuestro cerebro se adapta a las condiciones de vida, a nuestras experiencias. ¿Se te ocurre algo mejor para coleccionar vivencias que salir por la puerta de casa?

Sobre las emociones, poco te voy a decir yo que no se haya dicho ya. Las emociones que nos generan bienestar nos ayudan a mejorar los procesos de conocimiento, mientras que las que nos estresan atacan a nuestra amígdala y nos bloquean. Aprender a aceptarlas y conectarnos con ellas es un reto de nuestro siglo, y mucho más en el momento actual. Viajando te expones a todas ellas en apenas unos minutos: la tensión de llegar a un aeropuerto, el miedo en un despegue, la ilusión de un aterrizaje, las lágrimas al ver ese lugar soñado tantas veces, la risa al pedir macarrones y que te sirvan… ¿un falafel? Un viaje es un paseo emocional continuo

¿Y sobre jugar? Viajar es también un juego constante. Te conviertes en una ficha que se mueve en un tablero de lugares. Con puentes que te llevan de un sitio a otro, aunque no te arrastre la corriente. Una partida de cartas mientras esperas entrar en un museo, museos con juegos manuales o tecnológicos, parques en los que parar entre una catedral y una catarata, juegos de veo-veo en el coche o búsquedas del tesoro en mapas. 

Sobre la importancia de moverse entendida como realizar actividad física: no tengo nada más que decir, Señoría. Viajar es poner un pie delante del otro para llegar a ese lugar, recorrer ese sendero o subir a ese mirador, alquilar un clásico patín en un pantano o una canoa, aunque no sepas remar. 

Repetir las cosas no suele ser lo que más nos gusta, pero lo necesitamos. Necesitamos automatizar procesos para liberar espacio en nuestra memoria de trabajo y mejorar nuestra capacidad de reflexión. Necesitamos también ser más críticos, lo que está directamente relacionado con nuestra capacidad para querer saber más. Viajando repites muchas cosas muchas veces sin apenas darte cuenta. No puedo imaginar cuántos cambios de moneda con sus sumas y restas, multiplicaciones y divisiones pudo hacer nuestro peque en Marruecos. Memorizar reglas ortográficas no es muy divertido, pero sabemos que leer es una herramienta poderosa para afianzarlas. Puedo apostar que nuestro peque leyó más en Dinopolis que en un mes de colegio. ¿Y hacer y deshacer maletas durante 10 días mejorando cada vez la ubicación de las cosas para poder meter ese recuerdo comprado?

En cuanto a relacionarnos y viajar, creo que sobran las palabras. Si quedan dudas, te invito a un café virtual y charlamos. 

La atención es algo que no se puede pedir. A veces decimos “atiéndeme”, pero nuestro cerebro suele contestar “lo haré si me interesa lo que me ofreces”. Los docentes dedican grandes esfuerzos para que la experiencia en el aula sea emocionante y la mayoría coinciden en que conectar los contenidos que deben estudiar los alumnos con la realidad de sus vidas cotidianas mejora el aprendizaje. Cuando viajas, todo lo que aprendes es real. No hay ni trampa ni cartón. La Catedral de Burgos es gótica, y si te paseas por ella, puedes ver sus arcos apuntados, los puedes tocar y puedes ver su tamaño. Cuando llegues a la Catedral de León no dudarás en decir: es gótica también. 

¿Y qué decir de la expresión artística? Un viaje es organizarse para ver quién elige una canción o cantarla si eres de los que afinan. Es pintar mientras traen la comida, es hacer una fotografía buscando la luz que más te gusta o es hacer señas con las manos para entenderte en un idioma que no es el tuyo. Viajar es ver pintura, arquitectura y escultura en directo. Viajar es ver una película en el avión y una escena de teatro de calle. Viajar es ARTE en sí mismo

Y lo prometido, la pista nueve, la más especial para mí y la que ha hecho que te “obligue” a leer hasta aquí. Ahí va:

No hay nada en un libro ni un currículo de educación que no pueda ser vivenciado, porque los libros se escriben desde la evidencia y no hay evidencia sin experiencia. Viajar permite a tus criaturitas experimentar aquello que un día leerán en los libros del colegio. ¿No crees que en estos momentos de cambio abrumador se merecen un regalo así? Y no, no siempre hay que cruzar el mundo porque con imaginación podemos viajar a cualquier unidad didáctica del cole sin alejarnos muchos kilómetros de nuestra casa. Te lo prometo, y sino me crees, al próximo café invito yo. ☺

Nuestro salón virtual está abierto para vosotras y vosotros. Pasad y disfrutad. ¡FELIZ DESTINO!

Después de esta reflexión, solo nos queda darle las gracias a Cristina. No solo por recordarnos cuáles son los beneficios de viajar, sino por abrirse de la manera en que lo ha hecho. Su naturalidad al expresarse, junto con sus ideas y ejemplos nos han dado mucho en lo que pensar. Nos ha demostrado con argumentos reales que viajar y educar van de la mano. Nos ha enseñado que viajar es algo de todos: de niños, de mayores y de cualquier ser vivo que sienta emociones. 

Cristina nos ha hecho comprender que hay cosas en la vida que no se pueden aprender de los libros, sino viviéndolas.

Si quieres leer más pensamientos de Cristina y seguir sus viajes, puedes acceder a su blog. Y, si quieres mantenerte al día de las novedades que desde #EnFamiliaPorEspaña te queremos contar, puedes seguirnos en Instagram: @enfamiliaporespana.

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